La Mecánica de Suelos tiene como propósito principal la aplicación tanto de conocimientos físicos como químicos para estudiar y obtener datos precisos sobre las características del suelo, un paso fundamental antes de hacer obras civiles.



Su objetivo central es estudiar el comportamiento del suelo para utilizarlo como un material de construcción más. Es algo obligado previo a la edificación de cualquier tipo, ya que pueden existir deformaciones, grietas y fisuras que podrían significar daños estructurales ligeros hasta un colapso total.



Con un estudio de este tipo podrás definir los materiales y procedimientos que vas a utilizar para construir en función del suelo encontrado. Se recomienda un análisis de este tipo al empezar puentes, carreteras, edificaciones hidráulicas, vías férreas, túneles, canales, puertos y cualquier obra civil.



En IMSCO nos ponemos a tus órdenes para ayudarte a definir qué tipo de cimentación deberás usar, considerando factores como el agua y fenómenos naturales si no se tiene un suelo confiable.